Vaya huevos tengo, un mes después... ¡en fin!
Domingo. Día 4:
El domingo fue el día de las despedidas, de la vuelta a casa.
Tras desayunar Ramón vino, una vez más, a buscarnos a todos al hotel.
De allí a pie al salón.
En la entrada viví unas de las imágenes más surrealistas que he visto en mucho tiempo (y son muchas). Álex y Uxío se pusieron a hablar con un soldado imperial como si se conocieran de toda la vida. Una escena entre cómica y desconcertante.
Tras hacer un rato el gilipollas con Cristian, Rut y Jacobo, tocó subir arriba a ponerse a dibujar.
Allí estuvimos toda la mañana Janina, Lidia, Aurora, Diana, Noiry, Unai y yo. ¡Dándolo todo! Por suerte el domingo fue un día más tranquilo y no había tantísima gente delante de las mesas. Aún así no hubo ni un rato de descanso. Y la gente pide cosas muy raras para dibujar, pero eso quedará para anécdotas cerveceras.
A Unai le tocó dibujar un Darth Vader.
- ¿Pero ésto no iba para anécdotas cerveceras?
- Sí, pero el día fue más corto y hay que rellenar.
El disfraz era cojonudo, ya véis la foto. Lo brutal era que tenía un audio de respiración igualico al tito Vader. Hubo un momento en que a Unai se le fue un trazo y empezó a ahogarse al tiempo que Vader levantaba su brazo derecho... pero bueno, unas disculpas y a acabar bien el dibu.
A mediodía tocaron las primeras despedidas. Álex y Uxío tenían un viaje de 8 horas por delante en autobús. Y Unai también tenía un buen rato por carretera. Así que a decir adiós hasta que nos veamos dentro de... demasiado tiempo, probablemente.
Fuimos a comer con Lidia, un amigo suyo y Ramón. A un bar de estos de abueletes y dominó. Y donde tardaron en servirnos la de Dios. Pero joder si esas hamburguesas no eran perfectas. Qué jodida delicatessen grasienta. Allí pasamos un muy buen rato que alargamos (¡la comida tardó mucho!) antes de volver a dibujar.
Por la tarde ya no vimos a Diana y compañía, no pudimos despedirnos. ¡Que os vaya bien!
Vuelta a dibujar por la tarde. Esta vez con Jesús Redondo de compañero. Por la mañana había estado dando una charla con Toni Guiral.
La tarde fue larga, tocó dibujar casi hasta la hora de cierre.
Y antes de ello tocó despedirse de Lidia, a la que veremos en 2 días en el salón de barna, ¡yuju! Es una lástima tenerla tan lejos, parece una prolongación de Janina y mía. Mola encontrar a alguien con quien coincides tanto en gustos.
Al final fue un poco estresante. Teníamos que ir al aeropuerto pero no encontrábamos a nadie de la organización para ver cómo lo hacíamos, ni a qué hora había que irse. Por lo visto estaban en el concurso de cosplay. Pero bueno, finalmente aparecieron todos.
Y aquí ya sí, tocó hacer ronda para dar abrazotes y besotes y despedirse del resto. Cristian, Cristian sin greñas, Rut, Jacobo, Jesús, Carlos y Mónica, el otro Carlos, Moisés, Jeremi y sus padres, Ramón,... y espero no dejarme a nadie. Bueno, los otros chicos de stands y asociaciones cuyos nombres no recuerdo, ¡perdón! pero eso sí, me he quedao con vuestras caras! Gracias por acompañarnos esos días y por hacernos reír tanto. ¡Y por los regalitos también!
Finalmente fue Matías quien, esta vez en sentido contrario, hizo el camino del aeropuerto en coche con nosotros. El pobre por fin podría descansar. En una semana había tenido que defender su tesis (y ya es doctor, ¡enhorabuena otra vez!, tenido un miniaccidente de coche y todo el lío del salón. Seguro que ese día descansó bien.
Tocó despedirse de él también y luego partimos en un vuelo tranquilo a Barcelona, donde llegamos a las 11 pasadas de la noche.
Por suerte engañé de alguna astuta manera a mi amigo Víctor y nos vino a buscar en coche. Si no fuera por él, ahora algún taxista tendría dinero para pagar la universidad de su hijo a mi costa.
Ponerse al día en el coche en el trayecto a casa de mis padres, decir adiós a Víctor, una buena ducha, explicar mil anécdotas a mis padres, cenar y a dormir, que ya iba siendo hora.
13 de abril de 2011
29 de marzo de 2011
Salón del cómic de Valladolid 2011 (Parte 2)
Nota: Blogger es una %%$^·$¨para subir fotos y voy a hacer sábado y domingo en 2 entradas.
Sábado. Día 3:
El sábado sabete tocaba inaugurar el salón. Iba a venir el alcalde de la ciudad y la concejala de cultura, así que teníamos que estar allí los invitados para saludar-inaugurar-foto oficial.
Después de desayunar, Ramón nos llamó desde recepción para bajar.
Bajamos Janina y yo, pero Álex y Uxío no contestaban al teléfono. Acabé por subir a la habitación. Por lo visto el teléfono de la habitación no funcionaba. Hasta entonces la cosa daba para guión de peli de miedo. Pero ni sangre ni ná.
Tiramos para el salón, que este año estaba en un recinto bastante más grande, en la Feria de Muestras.
Allí nos reunimos con Carlos, Mónica y Cris Ortega. Luego presentación al alcalde y fuera del recinto a que Carlos y el alcalde dieran un discurso. A posar para los medios y para adentro.
Aquí Janina y yo ya fuimos en busca de las amistades que habíamos hecho el año pasado. Rut y Jacobo, Cristian, Cristian (no me repito, hay 2!) y buscando a Lidia, a la que teníamos muchas ganas de ver. Llegó "tarde" y también nos andaba buscando.
Tras saludar a todos y charlar un rato (aka hacer el gilipollas), tocó subir al piso de arriba y ponerse a dibujar.
Este año volvimos a compartir mesa con Jesús Redondo, Lidia Fernández y Cris Ortega. Con los añadidos de Álex, Aurora García, Diana Fernández, Noiry y Javi de Castro (un chaval muy majo que había ganado el concurso del cartel y como premio estaba allí dibujando para el público. Y muy bueno el jodido, echadle un ojo a su blog, lo tengo linkeado).
Éramos más dibujantes que sillas, así que nos turnamos más. Aún así Janina, Lidia, Jesús y yo estuvimos todo el sábado y prácticamente todo el domingo.
Javi estuvo esperando sitio un buen rato para sentarse a dibujar. En el momento en que le intenté dejar el sitio me vinieron 3 personas seguidas a las que conocía y querían dibu mío. Le tocó esperar más al pobre. Luego me enteré que sólo iba a estar el sábado y me supo mal.
Cuando Javi me relevó, me dediqué a hacer vida social por allí (dícese de tocar los huevos a Cristian y Jacobo).
A la hora de comer, fuimos todos los invitados con Carlos, Mónica y Ramón al bar-restaurante japo que habían montado en el salón. Allí nos encontramos con Álex y Uxío, donde se habían tirado la mañana los muy cabronazos (con amor, Álex =P) y con Unai y Josune, que habían llegado del País Vasco hacía poco y decidieron darle también a la cerveza.
Esperando la comida. No pongo foto de ella porque todos intentamos olvidarla. Jesús ya tiene cara de "pero dónde me he metido".
Allí "comimos" todos. Entre comillas porque... bueno, la comida dejaba bastante que desear. Las caras de todos al probar el sushi eran para enmarcarlas. Era como comer un músculo con lepra cubierto de sal. Pero desagradable.
Después Lidia, Jesús, Janina, Javi, Álex, Uxío, Josune, Unai y yo nos buscamos un bar para tomar algo. Álex pidió el best carajillo in the world. El camarero dijo "así se hace un carajillo de verdad", cogió una copa de las pijas (no sé identificar copas, así que la llamo así... de esas de oler vinos) y se puso a mezclar brebajes para acabar flambeándolo. Vaya pedazo de carajillo! No lo probé, pero todos los que lo hicieron coincidían en que era la reostia.
Luego volvimos todos para el salón. Y llenamos las mesas para ponernos a dibujar el resto de la tarde.
Gracias a Jesús por el dibujo del Capitán Trueno que hizo para mi padre. Se lo enmarqué y regalé por su cumpleaños y le hizo mucha ilusión.
Al acabar la jornada, a descansar un ratillo al hotel.
Para cenar, de vuelta al Camarín. Había una cena en las que éramos 50 personas. Organización, asociaciones e invitados del salón.
Allí Janina y yo nos sentamos junto a Cristina, Aurora, Diana y Noiry con quiénes no habíamos hablado mucho durante el día y tuvimos oportunidad de charlar más. Más o menos... lamentablemente la acústica no era muy buena en el local y apenas nos podíamos escuchar entre nosotros, por lo que acababas hablando sólo con el que tenías a tu lado. Pero bueno, nos lo pasamos bien igualmente.
La cena se alargó con muchos platos y mucha bebida. Una delicia para el paladar y una guarrada para el wáter.
Tras la cena Janina se fue con nuestras compañeras de mesa al hotel a dormir (¡pero no a dormir juntas, malpensaos! Yo me quedé con Álex, Uxío, Unai, Josune, Jeremi, Moisés, Carlos el hondureño y su novia y buscamos algún local para salir.
Tras dar muchas vueltas encontramos un local con música rockera-punkarra de los 80-90. Otro sitio en el que no oía una mierda a los demás. Y me pasé más rato recibiendo codazos de unos críos dando saltos cantando canciones que otra cosa. Curiosidad, allí los chavales cantando y disfrutando del punk, pero iban vestidos como los pijos de mi barrio (lo cuál tampoco es decir mucho). Pero vaya, los veías de la calle y no te los imaginabas en ese ambiente.
Tras echar una copa, Unai, Josune y yo decidimos buscarnos otro local. Acabamos en un bar-discoteca al lado del hotel haciendo una última copa.
Después al hotel a dormir.
Sábado. Día 3:
El sábado sabete tocaba inaugurar el salón. Iba a venir el alcalde de la ciudad y la concejala de cultura, así que teníamos que estar allí los invitados para saludar-inaugurar-foto oficial.
Después de desayunar, Ramón nos llamó desde recepción para bajar.
Bajamos Janina y yo, pero Álex y Uxío no contestaban al teléfono. Acabé por subir a la habitación. Por lo visto el teléfono de la habitación no funcionaba. Hasta entonces la cosa daba para guión de peli de miedo. Pero ni sangre ni ná.
Tiramos para el salón, que este año estaba en un recinto bastante más grande, en la Feria de Muestras.
Allí nos reunimos con Carlos, Mónica y Cris Ortega. Luego presentación al alcalde y fuera del recinto a que Carlos y el alcalde dieran un discurso. A posar para los medios y para adentro.
Aquí Janina y yo ya fuimos en busca de las amistades que habíamos hecho el año pasado. Rut y Jacobo, Cristian, Cristian (no me repito, hay 2!) y buscando a Lidia, a la que teníamos muchas ganas de ver. Llegó "tarde" y también nos andaba buscando.
Tras saludar a todos y charlar un rato (aka hacer el gilipollas), tocó subir al piso de arriba y ponerse a dibujar.
Este año volvimos a compartir mesa con Jesús Redondo, Lidia Fernández y Cris Ortega. Con los añadidos de Álex, Aurora García, Diana Fernández, Noiry y Javi de Castro (un chaval muy majo que había ganado el concurso del cartel y como premio estaba allí dibujando para el público. Y muy bueno el jodido, echadle un ojo a su blog, lo tengo linkeado).
Éramos más dibujantes que sillas, así que nos turnamos más. Aún así Janina, Lidia, Jesús y yo estuvimos todo el sábado y prácticamente todo el domingo.
Javi estuvo esperando sitio un buen rato para sentarse a dibujar. En el momento en que le intenté dejar el sitio me vinieron 3 personas seguidas a las que conocía y querían dibu mío. Le tocó esperar más al pobre. Luego me enteré que sólo iba a estar el sábado y me supo mal.
Cuando Javi me relevó, me dediqué a hacer vida social por allí (dícese de tocar los huevos a Cristian y Jacobo).
A la hora de comer, fuimos todos los invitados con Carlos, Mónica y Ramón al bar-restaurante japo que habían montado en el salón. Allí nos encontramos con Álex y Uxío, donde se habían tirado la mañana los muy cabronazos (con amor, Álex =P) y con Unai y Josune, que habían llegado del País Vasco hacía poco y decidieron darle también a la cerveza.
Esperando la comida. No pongo foto de ella porque todos intentamos olvidarla. Jesús ya tiene cara de "pero dónde me he metido".Allí "comimos" todos. Entre comillas porque... bueno, la comida dejaba bastante que desear. Las caras de todos al probar el sushi eran para enmarcarlas. Era como comer un músculo con lepra cubierto de sal. Pero desagradable.
Después Lidia, Jesús, Janina, Javi, Álex, Uxío, Josune, Unai y yo nos buscamos un bar para tomar algo. Álex pidió el best carajillo in the world. El camarero dijo "así se hace un carajillo de verdad", cogió una copa de las pijas (no sé identificar copas, así que la llamo así... de esas de oler vinos) y se puso a mezclar brebajes para acabar flambeándolo. Vaya pedazo de carajillo! No lo probé, pero todos los que lo hicieron coincidían en que era la reostia.
Luego volvimos todos para el salón. Y llenamos las mesas para ponernos a dibujar el resto de la tarde.
Gracias a Jesús por el dibujo del Capitán Trueno que hizo para mi padre. Se lo enmarqué y regalé por su cumpleaños y le hizo mucha ilusión.
Al acabar la jornada, a descansar un ratillo al hotel.
Para cenar, de vuelta al Camarín. Había una cena en las que éramos 50 personas. Organización, asociaciones e invitados del salón.
Allí Janina y yo nos sentamos junto a Cristina, Aurora, Diana y Noiry con quiénes no habíamos hablado mucho durante el día y tuvimos oportunidad de charlar más. Más o menos... lamentablemente la acústica no era muy buena en el local y apenas nos podíamos escuchar entre nosotros, por lo que acababas hablando sólo con el que tenías a tu lado. Pero bueno, nos lo pasamos bien igualmente.
La cena se alargó con muchos platos y mucha bebida. Una delicia para el paladar y una guarrada para el wáter.
Tras la cena Janina se fue con nuestras compañeras de mesa al hotel a dormir (¡pero no a dormir juntas, malpensaos! Yo me quedé con Álex, Uxío, Unai, Josune, Jeremi, Moisés, Carlos el hondureño y su novia y buscamos algún local para salir.
Tras dar muchas vueltas encontramos un local con música rockera-punkarra de los 80-90. Otro sitio en el que no oía una mierda a los demás. Y me pasé más rato recibiendo codazos de unos críos dando saltos cantando canciones que otra cosa. Curiosidad, allí los chavales cantando y disfrutando del punk, pero iban vestidos como los pijos de mi barrio (lo cuál tampoco es decir mucho). Pero vaya, los veías de la calle y no te los imaginabas en ese ambiente.
Tras echar una copa, Unai, Josune y yo decidimos buscarnos otro local. Acabamos en un bar-discoteca al lado del hotel haciendo una última copa.
Después al hotel a dormir.
22 de marzo de 2011
Salón del cómic de Valladolid 2011 (Parte 1)
Un año más, aquí estoy con la crónica del salón del cómic de Valladolid, al que Janina y yo fuimos invitados otra vez. Allí estuvimos entre el 10 y el 13 de marzo.
Jueves. Día 1:
Este año no fuimos en tren, se lo curraron y nos llevaron en avión. Vale, las paso putas dentro de un avión y pienso que vamos a morir todos en cualquier momento... pero soy vago por naturaleza. La comodidad gana al miedo.Tras un vuelo tranquilo (todo lo que mi agitada mente me permitió) aterrizamos. Las maletas llegaron antes que nosotros a la terminal, así que la salida fue rápida.Allí nos estaba esperando Matías, de la Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC). Un pedazo de tío al que ya conocimos el año pasado. Este año tenía su coche en el taller y tuvo que venir con el de su madre, por lo que no pudimos disfrutar de su cd de Cowboy Bebop en la radio.
De camino hacia Valladolid por carretera llamó Carlos, de ASOFED. Nos estaban esperando en la pizzería Venetto. Allí nos esperaban Carlos, Mónica, Álex Cal y Uxio. Y es que este año he conseguido que lleven a los amigos Álex y Unai Ortiz (aunque Unai llegaría el sábado).
Del primer día no hay fotos, así que el cartel ya mola. Hecho por Ramón, que cada año le sale mejor. (Pero que no se vaya diciendo, que luego se lo cree).
Álex apareció "por sorpresa" con su amigo Uxío. Acojona ir solo a un viaje así.
Álex y Uxio habían viajado en bus desde Vigo. Esa misma tarde Álex tenía una conferencia en la UEMC.
En la pizzería cenamos los 6 (Matías tuvo que irse, estaba rendido). Y muy bien que cenamos. Entre ricos platos, cervecitas, risas y puestas al día.
Después a tomar una última copa a un bar y al hotel a descansar, a la mañana siguiente tocaría dar una charla en la UEMC.
Viernes. Día 2:
El viernes por la mañana, tras el desayuno-buffet en el hotel (a base de chocos y natillas), Ramón (de ASOFED) vino a buscarnos a Janina, Álex, Uxio y a mi para llevarnos a la uni en 2 taxis.
Íbamos a dar unas charlas, por el siguiente orden: Yo, Álex, Ricardo y Janina.
Janina y yo necesitábamos un ordenador y proyector, que no habían preparado. Así que Álex tuvo que empezar su charla mientras nos preparaban otra aula.
Mientras Álex seguía con eso, en la nueva aula estuvimos charlando Ricardo, Janina y yo los 45 minutos que tardó la primera conferencia.
Luego ya di mi charla. Bueno, más que charla enseñé los trabajos que había hecho durante el último año (color de The Expendables y Blacksmith, tinta de Banc de Touche y las ilustraciones que estoy haciendo actualmente para IDW).
Empezando la charla. Intenté alargarla mientras pensaba cómo llevarme el proyector a casa sin que se dieran cuenta, pero no funcionó.
El público genial. Los mismos chavales que tuve el año pasado. Ayudan mucho con su interés y preguntas. Un abrazo desde aquí.
Después le tocó el turno a Ricardo. En principio de público iba a tener a estudiantes de periodismo, así que se había preparado una charla adaptada a ese público. Lamentablemente la cosa se torció y el público final era distinto, así que tuvo que improvisar la charla a algo más ameno.
Ricardo en su charla. En realidad no es un hombre borroso, es cosa de la cámara. No sacamos fotos muy decentes ese día.
Para acabar le tocó el turno a Janina, que dio una charla sobre expresividad y líneas de movimiento. Y le salió mucho mejor que el año pasado, ahora andaba más suelta.
Al acabar las charlas fuimos todos con Matías (que estuvo presente en todas aguantándonos, vaya crack) a comer a un Restaurante medieval. Medieval porque tenía una armadura medieval en la entrada. Porque mientras comíamos, sobre nuestras cabezas, una bonita tele con antena3 puesta.
Y luego otra última cervecita en otro bar. Pero ésta la de verdad.
Y ése día nos separamos de Ricardo. Un auténtico placer conocerte, crack. Y espero que nos volvamos a ver.
La tarde poco productiva. Nos separamos todos, cada uno a su casa o habitación de hotel a descansar.
Allí Janina y yo estuvimos con la CNN informándonos de la catástrofe en Japón, que nos pilló en medio del viaje y no nos habíamos enterado de nada.
Por la noche a cenar al Camarín. Aquí éramos Janina, Mónica, Carlos, Carlos el hondureño, Ramón, Álex y Uxío, si no me falla la memoria. Nos dieron un festival de platos variados que no nos hizo explotar por poco. Y para acabar la noche, una ronda... o dos... o tres... de chupitos.
Después al hotel a descansar, que a la mañana siguiente tocaba "madrugar" para ir al salón a firmar.
Próximamente la segunda entrega. Prometo (mentira) no tardar mucho.
Jueves. Día 1:
Este año no fuimos en tren, se lo curraron y nos llevaron en avión. Vale, las paso putas dentro de un avión y pienso que vamos a morir todos en cualquier momento... pero soy vago por naturaleza. La comodidad gana al miedo.Tras un vuelo tranquilo (todo lo que mi agitada mente me permitió) aterrizamos. Las maletas llegaron antes que nosotros a la terminal, así que la salida fue rápida.Allí nos estaba esperando Matías, de la Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC). Un pedazo de tío al que ya conocimos el año pasado. Este año tenía su coche en el taller y tuvo que venir con el de su madre, por lo que no pudimos disfrutar de su cd de Cowboy Bebop en la radio.
De camino hacia Valladolid por carretera llamó Carlos, de ASOFED. Nos estaban esperando en la pizzería Venetto. Allí nos esperaban Carlos, Mónica, Álex Cal y Uxio. Y es que este año he conseguido que lleven a los amigos Álex y Unai Ortiz (aunque Unai llegaría el sábado).
Del primer día no hay fotos, así que el cartel ya mola. Hecho por Ramón, que cada año le sale mejor. (Pero que no se vaya diciendo, que luego se lo cree).Álex apareció "por sorpresa" con su amigo Uxío. Acojona ir solo a un viaje así.
Al aparcar el coche sufrí un intento de atentado. Janina y Matías bajaron antes, puesto que iban delante. Al disponerme a bajar... el coche se empieza a mover! Matías no había echado el freno de mano. Janina me asegura que me habría frenado el bordillo a 20 cm y que el coche no iba rápido... pero a Dios pongo por testigo que aquello se movía a 300km/hora. Pero no pudieron acabar conmigo.

Las vistas de nuestro hotel. El hotel molaba, en serio. Pero las vistas eran... no sé, creo que se rodó una escena de Torrente aquí.
Al llegar a la pizzería todos nos llevaban unas cuántas cervezas y vinitos de ventaja. Ventaja que no pudimos (bueno, tampoco quisimos =P) alcanzar durante los 4 días allí.
Las vistas de nuestro hotel. El hotel molaba, en serio. Pero las vistas eran... no sé, creo que se rodó una escena de Torrente aquí.
Álex y Uxio habían viajado en bus desde Vigo. Esa misma tarde Álex tenía una conferencia en la UEMC.
En la pizzería cenamos los 6 (Matías tuvo que irse, estaba rendido). Y muy bien que cenamos. Entre ricos platos, cervecitas, risas y puestas al día.
Después a tomar una última copa a un bar y al hotel a descansar, a la mañana siguiente tocaría dar una charla en la UEMC.
Viernes. Día 2:
El viernes por la mañana, tras el desayuno-buffet en el hotel (a base de chocos y natillas), Ramón (de ASOFED) vino a buscarnos a Janina, Álex, Uxio y a mi para llevarnos a la uni en 2 taxis.
Álex vino con nosotros y Uxio vino más tarde por su cuenta. El pobre tenía la nariz como un surtidor de sangre, cosas del tabique.
Álex, parece que sabe de lo que habla. O planificando algo malvado.
Una vez allí nos presentaron a Ricardo Sir Cámara. Un grandísimo profesional con mil cosas que explicar y al que da gusto escuchar hablar.
Álex, parece que sabe de lo que habla. O planificando algo malvado.Íbamos a dar unas charlas, por el siguiente orden: Yo, Álex, Ricardo y Janina.
Janina y yo necesitábamos un ordenador y proyector, que no habían preparado. Así que Álex tuvo que empezar su charla mientras nos preparaban otra aula.
Mientras Álex seguía con eso, en la nueva aula estuvimos charlando Ricardo, Janina y yo los 45 minutos que tardó la primera conferencia.
Luego ya di mi charla. Bueno, más que charla enseñé los trabajos que había hecho durante el último año (color de The Expendables y Blacksmith, tinta de Banc de Touche y las ilustraciones que estoy haciendo actualmente para IDW).
Empezando la charla. Intenté alargarla mientras pensaba cómo llevarme el proyector a casa sin que se dieran cuenta, pero no funcionó.Después le tocó el turno a Ricardo. En principio de público iba a tener a estudiantes de periodismo, así que se había preparado una charla adaptada a ese público. Lamentablemente la cosa se torció y el público final era distinto, así que tuvo que improvisar la charla a algo más ameno.
Ricardo en su charla. En realidad no es un hombre borroso, es cosa de la cámara. No sacamos fotos muy decentes ese día.Al acabar las charlas fuimos todos con Matías (que estuvo presente en todas aguantándonos, vaya crack) a comer a un Restaurante medieval. Medieval porque tenía una armadura medieval en la entrada. Porque mientras comíamos, sobre nuestras cabezas, una bonita tele con antena3 puesta.
Allí comimos de puta madre (como el resto de días excepto... bueno, ya llegaré) Comimos tanto esos días que al segundo ya teníamos el estómago dando guerra.
La famosa mirada fulminante de Janina
Después una última cervecita con Ramón, Ricardo, Álex, Uxío, Janina y yo, antes de que Ricardo tomara su tren de vuelta a Madrid.
La famosa mirada fulminante de JaninaY luego otra última cervecita en otro bar. Pero ésta la de verdad.
Y ése día nos separamos de Ricardo. Un auténtico placer conocerte, crack. Y espero que nos volvamos a ver.
La tarde poco productiva. Nos separamos todos, cada uno a su casa o habitación de hotel a descansar.
Allí Janina y yo estuvimos con la CNN informándonos de la catástrofe en Japón, que nos pilló en medio del viaje y no nos habíamos enterado de nada.
Por la noche a cenar al Camarín. Aquí éramos Janina, Mónica, Carlos, Carlos el hondureño, Ramón, Álex y Uxío, si no me falla la memoria. Nos dieron un festival de platos variados que no nos hizo explotar por poco. Y para acabar la noche, una ronda... o dos... o tres... de chupitos.
Después al hotel a descansar, que a la mañana siguiente tocaba "madrugar" para ir al salón a firmar.
Próximamente la segunda entrega. Prometo (mentira) no tardar mucho.
2 de marzo de 2011
Comission

Encargo que hice hace cosa de un mes para un particular.
Mientras, llevo mes y medio co-ilustrando, junto a otros dibujantes, un libro para IDW. Ahora mismo llevo 57 ilustraciones totalmente acabadas. 13 más pendientes de acabar y algunas más que vendrán.
Durante este tiempo también estoy entintando el #3 de Banc de Touche, para la editorial Kantik. Con fantástico dibujo de Albert Carreres. ¡Quedan pocas páginas para acabar el álbum!
27 de diciembre de 2010
Feliz Navidad
8 de octubre de 2010
¡Sigo aquí!
Demasiado tiempo sin actualizar. Escribo mientras quito las telarañas de mi blog.
Para empezar cambio el diseño. Tengo que hacer todavía una cabecera nueva y ver si cambio algunos colores y columnas.
En estos meses sin actualizar... ¡uff! ¡Muchas cosas!
He entintado el álbum Banc de Touche#2 para la editorial Kantik, con dibujo de Albert Carreres.
He coloreado la serie de la precuela de la película Expendables. Con dibujo de Esteve Polls y guión de Chuck Dixon.
He diseñado un par de camisetas.
He entrado a colaborar con una empresa de desarrollo de merchandise y packaging. Con pequeños trabajos muy esporádicos, pero divertidísimos.
He hecho una ilustración a doble página con 40 animales para un libro de texto. Para esta casi muero. 40 animales! Argh!
Y actualmente estoy coloreando una novela gráfica para la editorial Kickstart y viendo si le pego el empujón definitivo al proyecto con guión de Germán Torres.
En próximas entradas iré colgando lo que se me permita de estos trabajos. Ya no tengo excusa para dejarlo muerto.
La verdad es que está siendo un buen año. Y esto ha permitido que Janina y yo tomemos importantes decisiones de futuro. De las que ya hablaré cuando toque.
Y como esto va de mantener vivo el blog, aquí os dejo con una ilustración rápida para un concurso del juego Dead Rising 2. Que ganó una tía que se curró una bombona de gas con clavos y un móvil temporizador... pero era de verdad! Jodida McGyver.
Para empezar cambio el diseño. Tengo que hacer todavía una cabecera nueva y ver si cambio algunos colores y columnas.
En estos meses sin actualizar... ¡uff! ¡Muchas cosas!
He entintado el álbum Banc de Touche#2 para la editorial Kantik, con dibujo de Albert Carreres.
He coloreado la serie de la precuela de la película Expendables. Con dibujo de Esteve Polls y guión de Chuck Dixon.
He diseñado un par de camisetas.
He entrado a colaborar con una empresa de desarrollo de merchandise y packaging. Con pequeños trabajos muy esporádicos, pero divertidísimos.
He hecho una ilustración a doble página con 40 animales para un libro de texto. Para esta casi muero. 40 animales! Argh!
Y actualmente estoy coloreando una novela gráfica para la editorial Kickstart y viendo si le pego el empujón definitivo al proyecto con guión de Germán Torres.
En próximas entradas iré colgando lo que se me permita de estos trabajos. Ya no tengo excusa para dejarlo muerto.
La verdad es que está siendo un buen año. Y esto ha permitido que Janina y yo tomemos importantes decisiones de futuro. De las que ya hablaré cuando toque.
Y como esto va de mantener vivo el blog, aquí os dejo con una ilustración rápida para un concurso del juego Dead Rising 2. Que ganó una tía que se curró una bombona de gas con clavos y un móvil temporizador... pero era de verdad! Jodida McGyver.
8 de abril de 2010
Rococó

Desafío de hace 2 semanas de Deviantart.
Tema: Rococó.
Fue interesante, me acabé divirtiendo, sobretodo con la tinta. Me encanta estrenar un pincel nuevo.
Sobre el color: la iluminación fue a saco. Rellené de color una capa en multiplicar para sombras y me puse a borrar a saco buscando una iluminación extrema y resaltar los volúmenes. Un trabajo muy rápido, pero me gusta.
Los colores en sí ya es otra cosa. Hice una cagada con las capas y modificarlos sería repetir mucho trabajo. Hace daño a los ojos. Y con esos colores chillones me he comido la tinta.
Me quedo con la versión a tinta :)
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